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miércoles, 19 de mayo de 2010

Planchas GHD

Este fin de semana pasado me decidí a comprar las planchas GHD. La verdad es que era muy reacia a gastarme el dineral que cuestan, en tan sólo unas planchas. Ya que se pueden encontrar decenas de modelos desde 20 euros en adelante. Finalmente y tras meses leyendo información sobre ellas, tanto en blogs, como en páginas de belleza, decidí dar el paso y acercarme a una peluquería cercana a mi casa, donde las llevo viendo expuestas desde hace meses.
Cuando entre, agradecí la orientación de las peluqueras, ya que tienen absolutamente todos los modelos de GHD, y no sabía por cual decantarme.
Mi cabello es largo, justo por encima del pecho y fino, con tendencia a encresparse en cuanto hay humedad en el ambiente o sopla un poco el viento. Con estos datos, me recomendaron la GHD Medium (son las de la primera foto). Me explicaron que era la plancha más versátil, puesto que me permitía hacerme ondas, rizos... además de, por supuesto, alisar el pelo y era perfecta para el largo que tengo.

El precio fue de 179,00 euros, pero había unas aún más baratas, que creo que eran las GHD mini. También había modelos más caros, que incluían secador, neceser térmico, incluso con una colaboras con una asociación donando 10 euros del precio de la plancha para esa labor.
En mi caso, como lo que me interesaba era sólo la plancha en sí, opté por comprar la Medium, pero si estáís pensando en hacer algún regalito a alguien, reconozco que da gusto ver el embalaje de las GHD más caras, tienen una presentación de lujo.
Y llegó el momento clave. Después de lavar y secar el pelo, comencé a plancharme el cabello. Tengo que decir que la sensación fue increible, con una pequeña pasada, me dejaba cada mechón completamente liso y sin hacer casi presión, son super rápidas. Y digo increible, puesto que yo utilicé las planchas cuando tenía 16 ó 17 años, y claro, en aquella época era terrible utilizarlas, por muy buenas que fueran, te veías obligada a dar 4 pasadas mínimo, si tenías un cabello rebelde como el mío y a continuación te notabas el pelo literalmente reseco y chamuscado.
Por cierto, con mis planchas no viene el CD donde aparece cómo utilizar la GHD para realizar los diferentes peinados. Así que el domingo, me pasé un par de horas viendo videos de You tube, donde te explican mil y una forma de hacerte las ondas y demás...os los recomiendo.
Por fortuna, la peluquera se ofreció a enseñarme a usarlas un día de semana, que hay menos gente, me pareció un buen detalle, que seguro tendré en cuenta.
Me sorprendió gratamente saber que tienen 2 años de garantía (os tienen que sellar el tiquet para las reclamaciones), ya que mis planchas de antaño, al primer año ya estaban hechas polvo de tanto uso.
Debo decir que no tengo pensado utilizarlas a diario, más bien para fines de semana u ocasiones especiales, pero me quedo más tranquila sabiendo que son de tan buena calidad, me parecen una inversión a largo plazo. Si calculo lo que me cuesta ir a la pelu todos los fines de semana, es evidente que amortizo las GHD en unos meses.
La duda me llega con los protectores térmicos, deseo tener el cabello lo más protegido posible, y aunque tengo un protector de Mercadona, Delyplus, lo noto como muy pegajoso. Vosotras ¿qué marca de protectores usáis?, ¿creéis que son eficaces realmente?.
Por último tengo que decir que el alisado me duró hasta el día siguiente, y eso que salí por Santiago y había algo de humedad en el ambiente.
El resultado final es que estoy contenta con las GHD, y próximamente experimentaré nuevos peinados con ellas, quiero ver si son tan fáciles de hacer esas ondas al agua :)
La semana pasada ha habido puente en Santiago, entre la Ascensión y que el lunes fue el Día de las letras gallegas, pues he estado de acá para allá, y esta semana tengo bastante trabajo, pero intentaré responder todos vuestros comentarios y visitar vuestros blogs, que es algo que me carga las pilas.
Os deseo una feliz semana! cuidaros mucho, un beso
Mar

jueves, 28 de enero de 2010

El plano inclinado

Hoy voy a compartir con vosotras, unos de los secretos más extravagantes de las estrellas del antiguo Hollywood, y que aún hoy se sigue poniendo en práctica.

Se sabe que el simple hecho de ponerse boca abajo, tanto haciendo el pino, como aprovechándonos de los nuevos artilugios de gimnasia que existen (plano inclinado), resulta sumamente beneficioso como ritual de belleza.
Desafiar la gravedad de esta manera puede hacer que nuestra piel mejore su aspecto y nuestro cabello se nutra correctamente, gracias a que se irriga de sangre ( y por tanto nutrientes) esta zona de nuestro cuerpo.
De hecho hay quien tras probarlo asegura que su cabello está más grueso, fuerte y abundante, e incluso ha conseguido volver el color natural, a un cabello encanecido prematuramente por el estrés. (Tened en cuenta que el estrés hace que se contraigan los músculos que rodean el cuello y por tanto no llegan los nutrientes con la misma facilidad).
La piel también se ve beneficiada por estar boca abajo, se ve más hidratada, nutrida, joven. Por supuesto, si se practica con regularidad.
Este tipo de aparatos se puede comprar por internet o lo podéis usar en algunos gimnasios que lo tienen en la sala de máquinas.
Yo de hecho lo solía usar en un gimnasio municipal en Gijón, el de la Arena para más señas, me colocaba boca abajo unos 15 minutos en el plano inclinado y quedaba como nueva. En los primeros segundos, notas como todo el torrente sanguíneo invade tu rostro, luego en mi caso, sentía como la columna se recolocaba y se relajaba, y a continuación, me invadía una sensación increible de relax, de hecho se me iba es estrés como por arte de magia. Cuando me iba incorporando, lo hacía muy despacito, poco a poco, y me quedaba quieta cerca de un minuto para no marearme.
Creo que un plano inclinado es un aparato imprescindible para realizar este ejercicio, tened en cuenta que os sujeta los pies con seguridad y no hay posibilidad de caerse. Por el contrario, si hacéis el pino, estaréis pendientes de mantener la postura y no os relajaréis tanto, además que estaréis haciendo fuerza con las manos o cabeza. Por eso el plano es genial, os olvidáis de todo y simplemente disfrutáis de la paz que produce.
Eso sí, no os pongáis boca abajo en los siguientes casos: si estáis embarazadas, si tenéis la regla, si padecéis hipertensión o enfermedades coronarias, si os habéis sometido a una operación en la retina.

domingo, 17 de enero de 2010

Análisis científico del cabello

Muchas de nosotras estamos preocupadas por la salud y belleza del cabello. A veces se cae en exceso, está frágil y quebradizo, con caspa, con zonas descubiertas...en fin, el cabello nos plantea un número infinito de problemas y la solución pasa por saber exactamente qué le ocurre.

Cierto es que en ocasiones, el estrés, la mala alimentación y la falta de sueño hace que caiga más cantidad, pero si nos asusta la pérdida de cabello o el mal aspecto que presenta existe una técnica que te dirá qué es lo que que te está sucediendo. Se llama Tricología y es un método científico del estudio del cabello. En general es fiable ya que determina el contenido mineral del pelo, así como su elasticidad (debe tensarse un 25% de su longitud antes de romperse), y el daño causado por decolorantes, el sol, moldeados, permanentes, planchas, tintes, etc...
Las muestras del pelo se envían a un laboratorio clínico donde los técnicos usan un procedimiento de lavado especiales para quitar los contaminantes externos, después de lo cual el cabello es pesado y licuado. Este cabello líquido es analizado por medio de un espectrofotómetro para obtener un indicativo de la cantidad de mineral existente en la muestra de cabello.
Este tipo de análisis está abundando en la actualidad, sin embargo, sólo debería realizarlo un dermatólogo, existe intrusismo y debemos ser precavidas.
Tambien es bueno tener en cuenta ciertos alimentos que deberíamos vigilar:
Sal: los experimentos de laboratorio han demostrado que cuando ciertos animales son alimentados con excesiva sal en su dieta, pierden el apetito y el pelo. Así que intenta reducir el consumo de ésta, no la elimines por completo, especialmente la yodada, que es buena para el bocio, la clave está en no abusar de ella.
Harina blanca y azúcar blanca: ambos son carbohidratos refinados, lo cual significa que han sido cambiados de su estado natural por un proceso de refinado que los ha desprovisto literalmente de su valor dietético. Siempre que sea posible, sustituye el azúcar blanco por azúcar moreno, miel o similares.
Intenta también no fumar, ya que impide la correcta circulación y esto resulta primordial para un crecimiento conveniente del cabello, ya que la corriente sanguínea transporta elementos nutritivos a los folículos pilosos, y ellos producen los cabellos.

Chicas, sortean un estupendo bolso de piel en el blog de Tacatuca, no dejéis de pasaros por él.

domingo, 27 de diciembre de 2009

¿Sabemos lavar nuestro cabello?

Tenemos entre 80.000 y 120.000 pelos en la cabeza, la pena es que con los años, el estrés, la genética, el secador, la plancha, tintes varios, permanentes, tirones, mala alimentación, la falta de sueño, etc...el cabello se va resintiendo y se va cayendo y estropeando. ¿Qué podemos hacer llegados este punto?. Bueno lo primero es saber que el cabello tiene "vida" y por tanto puede responder positivamente a nuestros cuidados, eso sí, los cabellos que hayamos perdido o nos hacemos un implante o mejor nos olvidamos de ellos ya que no se va a repoblar nuestra cabeza como por arte de magia, hay que ser realistas.
Una regla básica es saber que el cabello hay que lavarlo cuando esté sucio/graso, no es malo para nada lavar la cabeza a diario, siempre que se utilicen productos adecuados a nuestro tipo de pelo y lo más suaves posibles. Cuando el cabello está sucio, la grasa tapona el folículo piloso por donde nace y al obstruirse puede producir la caida del mismo.
Debemos usar un champú específico para nuestro tipo de cabello, y yo recomendaría lo más neutro posible. Con una pequeña cantidad, del tamaño de una nuez es suficiente para un primer lavado. En este primer lavado se arrastra la mayor parte de la suciedad, se realiza masajeando principalmente el cuero cabelludo con las yemas de los dedos, nada de rascar con las uñas. El masaje estimula los folículos del pelo y el músculo erector del cabello, lo que contribuye a limpiar más profundamente y a regar de sangre toda esa zona, con lo cual estará mejor nutrido. Se aclara el cabello y se da una segunda friega de champú, está vez es un simple masaje por el largo del cabello. A continuación os recomiendo usar SIEMPRE una mascarilla o un acondicionador, es vital reducir al mínimo los enredos y de paso hidratar y nutrir el cabello.

La mascarilla la dejaremos puesta entre 1 y 2 minutos por norma general y procederemos a aclararnos de forma exhaustiva. Sería estupendo acabar el aclarado con un chorro de agua fría, para cerrar las cutículas del cabello y potenciar su brillo.
El siguiente paso es secar el pelo. Bien, pues cogeremos una toalla que sea bastante absorvente y envolveremos en ella el cabello, sin estrujarlo para eliminar el exceso de agua, ya que esto produce la rotura de cabellos, debido a que en estos momentos en que está mojado está especialmente delicado. Cuando notemos que ya no hay humedad, podemos usar un acondicionador en spray sin aclarado o una leche de peinado, generalmente los aplicaremos de medios a puntas para no engrasar la raíz.
Y ahora viene lo más importante, atención chicas tomar nota y respirar hondo... debemos desenredar el cabello con los dedos suavemente, nada de meter directamente el cepillo y dar tirones a lo bestia. Debemos ir poco a poco deshaciendo enredos y finalmente con un cepillo de puas anchas cepillarlo. A continuación podéis usar el secador, a una distancia prudente, no os aconsejo acercarlo mucho al cabello, y con una temperatura adecuada.
Otro tema que me parece vital es que muchas usamos gomas elásticas para sujetar el cabello. Bien, yo os recomiendo las pinzas para este fin, ya que rompen menos el pelo y le producen menos daño al no estar tan tirantes.
Y ahora un truco estupendo para cuando os apetezca cuidaros con detalle. Cuando os hayáis lavado el cabello y os hayáis puesto la mascarilla, podéis hacer lo siguiente. Cogéis una toalla vieja, la mojáis en agua, la escurrís, la metéis en un bol de plástico en el microondas un ratito hasta que esté caliente, no hace falta que salga humo y la envolvéis sobre el cabello con la mascarilla aplicada unos cinco minutos mínimo. El calor de la toalla húmeda, hace que la mascarilla penetre en profundidad en la cutícula del pelo, reparando de forma más eficaz el mismo. Luego eso sí, aclarar a conciencia.
Os iré dando próximamente consejitos para peinaros y trucos para nutrir el cabello de forma natural, os sorprenderá.
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